domingo, 28 de junio de 2015

TEMAS PARA LA PRIMERA PRUEBA PARCIAL.

1.ANTIGUO RÉGIMEN. ABSOLUTISMO. Análisis historiográfico y teóricos que justifican. caracterización general del periodo desde los  ECONÓMICO.Desde lo económico vincularlo a la EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CAPITALISTA, análisis historiográfico.

2. NUEVAS IDEAS S. XVIII. análisis en función de su oposición al ANTIGUO RÉGIMEN desde lo político y económico. vincular análisis historiográfico.

3. REVOLUCIÓN GLORIOSA 1688. Análisis de DECLARACIÓN DE DERECHOS, en función de las NUEVAS IDEAS DEL SIGLO XVIII. Análisis del Parlamento, identificar el pensamiento de Locke, Y EL ANÁLISIS HISTORIOGRÁFICO FINAL QUE MARCA LA importancia de este proceso revolucionario desde lo económico.

4. REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. Concepto de REVOLUCIÓN, problematizar con la mirada de los diferentes autores trabajados en clase.  FACTORES  QUE PROMOVIERON EL DESARROLLO DEL PROCESO y su incidencia en el mismo. SOCIALISMO, análisis comparativo de las diferentes respuestas al problema obrero.

5. IMPERIALISMO S. XIX. Concepto y análisis de la visión de LENIN, SUTCLIFFE. . FACTORES QUE FAVORECIERON EL PROCESO y su incidencia en el mismo. JUSTIFICACIÓN IDEOLÓGICA, leer material con las diferentes posturas de los imperialistas. RESULTADOS DEL PROCESO. 

Tengan en cuenta las propuestas, vinculen los temas que no aparezcan aislados y no estudien lo que no se propone. Estudien y descansen!!!

jueves, 25 de junio de 2015

REVOLUCIÓN DE LAS COLONIAS INGLESAS DE NORTEAMÉRICA.

REVOLUCIÓN DE LAS COLONIAS INGLESAS DE AMÉRICA DEL NORTE.



 





EL DESCONTENTO CON EL RÉGIMEN COLONIAL.
En menos de un siglo y medio de vida, las colonias inglesas habían hecho grandes progresos. Su población había llegado a dos millones y medio de habitantes muy productivos y prósperos, beneficiarios de las crecientes ganancias que les dejaban la agricultura, ganadería, industria y el comercio.
Durante todo este tiempo las colonias se habían gobernado con bastante autonomía, y cuanto más progresaban, mayor autonomía deseaba tener. Sobre todo porque sentían que el régimen colonial limitaba su crecimiento y les ocasionaba algunos perjuicios que cada vez soportaban con mayor descontento. El Parlamento ingles los disgustaba aprobando leyes que los colonos consideraban desfavorables; el Rey Jorge III, designaba gobernantes que no satisfacías y vetaban leyes aprobadas por las Asambleas coloniales.
El monopolio comercial ingles les quitaba libertad, pues no podía comerciar con barcos, ni puertos de otras nacionalidades, aun cuando ese comercio pudiera resultarles conveniente; además los perjudicaba en los precios, pues los ingleses los fijaban de acuerdo con su conveniencia: muy elevados para las mercaderías que les vendían y bajos para las que les compraban. No podían desarrollar algunas industrias si éstas hacían competencia a la producción inglesa. También les estaba prohibido acuñar moneda o emitir papel  moneda, lo que obstaculizaba el comercio, que necesita abundancia de ella para que las compras y ventas se hagan con facilidad.

INFLUENCIA DE LAS NUEVAS IDEAS.
Algunas de las ideas de los pensadores del siglo XVIII, ( repasar), influyeron  en este proceso. No olvidemos que el poder absoluto de los reyes terminó por el papel importante que comenzó a desempeñar el Parlamento, después de la Revolución Gloriosa 1688 estandarte que llevó el pensamiento de Locke. Se proclamaban los derechos a la vida, la libertad y la propiedad, sosteniendo que, cuando el gobierno no respeta alguno de estos derechos, el pueblo puede y debe rebelarse y quitarle todo su poder.
En las Trece colonias, las ideas encontraron un campo fértil: la experiencia de gobierno propio, la república, democracia, se imponían naturalmente, eran derechos que se afirmaban. Se difundieron las obras de los pensadores franceses.

FACTORES QUE PROMOVIERON EL DESARROLLO DEL PROCESO.
Medidas tomadas por el Parlamento ingles impulsaron el proceso: la ocupación de las tierras al oeste de las colonias; el establecimiento de tropas inglesas; vigilancia del contrabando; nuevos impuestos.
Las TIERRAS DEL OESTE, eran codiciadas tanto por los colonos, ávidos por producir y desarrollarse plenamente, como por los hombres de negocios que pretendían comprarlas y revenderlas. Frente a esta problemática las autoridades inglesas prohibieron ocupar dichas área mientras no resolviera este problema de reparto o venta y además establecer el destino de los indígenas que las habitaban.
Se estableció un régimen de control comercial ilegal creado por la ley del azúcar  de 1764, el derecho de las autoridades de revisar las propiedades y casas controlando que se haga respetar la ley. Creación de nuevos impuestos, la ley del timbre de 1765, los colonos no se sentían representados por el Parlamento que emitía estas leyes en su perjuicio, (se deroga la ley en 1766). 1767, leyes Towsend, fuertes impuestos a mercaderías de consumo cotidiano, te, papel, vidrio, pinturas, la reacción de los colonos es mediante el boicot en la compra de los productos. Sucesivos conflictos entre colonos y administradores ingleses agudizaron el conflicto. El Parlamento toma medidas, clausura el Puerto de Boston, se le quita a Massachussets su autonomía ocupación militar, donde los colonos debía alojar a los soldados en sus casas. La ocupación militar de Massachussets generó el apoyo del resto de las colonias, rompiendo así con Inglaterra.

LOS COLONOS SE ORGANIZAN.

Pese a las restricciones impuestas por la Corona británica, las colonias habían desarrollado gobiernos parlamentarios capaces de organizarse y dirigir movimientos independentistas.En octubre de 1774, delegados de las trece colonias se reunieron en el I Congreso de Filadelfia. Redactaron una Declaración de derechos y decidieron suspender el comercio con Inglaterra hasta que se eliminaran los impuestos establecidos por Jorge III. Además, se estableció un gobierno de hecho, la Association.
La resistencia armada se inició el 19 de abril de 1775, cuando las fuerzas británicas atacaron los almacenes militares de las tropas independentistas en Concord, Massachusetts. Los colonos vencieron en esa ciudad y en Lexington.Luego de los enfrentamientos, un II Congreso de Filadelfia acordó su separación de la Corona británica.
En junio, George Washington fue nombrado comandante de las fuerzas insurgentes. Este ejército sitió Boston, que once meses después fue evacuada. Los ingleses trataron de recuperar terreno, pero los independentistas lograron derrotarlos.
El 4 de julio de 1776, el Congreso de Filadelfia aprobó la Declaración de Independencia, inspirada en las ideas liberales del británico John Locke (1632-1704) y el francés Montesquieu (1689-1755). El documento fue redactado por Thomas Jefferson (1743-1826), John Adams y Benjamin Franklin (1706-1790). En esta declaración se formularon por primera vez los derechos del hombre. Después serviría de modelo para la revolución francesa.
En CONGRESO, 4 de julio de 1776.
La Declaración unánime de los trece Estados Unidos de América,

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro, y tomar entre las naciones de la Tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y del Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación.

Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que los gobiernos establecidos hace mucho tiempo no se cambien por motivos leves y transitorios; y, de acuerdo con esto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad.
Congredo general, acudimos al Juez Supremo del mundo para hacerle testigo de la rectitud d e nuestras inteciones. En el nombre y con el poder pleno del buen pueblo de estas colonias unidas son y por derechos han de ser Estados libres e independientes; que están exentas de todo deber de súbditos para con la Corona británica y que queda completamnte rota toda conexión polñítyica con ellas y el Estado de la Gran Bretaña y quem, como Esdtados libres e independientes, poseen pkleno poder para ahcer la guerra, concertar la paz. Concertar alianzas anudar relaciones comerciales y todos los demás actos y cosas que los Estados Independientes pueden hace rpor derechp. Y para robustecimeitnp de esta declaraciómn, confiados a la protección de la Providencia divina, empeñamos unos a otros nuestra vida, nuestra fortuna y nuestro sagrado honor. Filadelfia, 4 de julio de 1776.


domingo, 7 de junio de 2015

IMPERIALISMO EUROPEO siglo XIX.

IMPERIALISMO EUROPEO. S XIX.

IMPERIALISMO. Es la relación de un estado hegemónico con pueblos o naciones controlados por él. Lichtheim. “El Imperialismo”.  Ed. Alianza. Madrid. 1972

Hobsbawm. “La era del Imperio”.  Los estados que lo practicaron pretendían la conquista sistemática de la mayor cantidad posible de territorios con el objetivo de alcanzar el rango de potencias mundiales. No buscaban tanto la transformación cultural de estas zonas como su control económico, político y militar.
La presión del capital para encontrar inversiones más favorables que las que se podían realizar en el interior del país, inversiones seguras que no sufrieran la competencia del capital extranjero, es el menos convincente. Dado que las exportaciones británicas de capital se incrementaron vertiginosamente en el último tercio de la centuria y que los ingresos procedentes de esas inversiones tenían una importancia capital para la balanza de pagos británica, era totalmente natural relacionar el «nuevo imperialismo» con las exportaciones de capital. Pero no puede negarse que sólo una muy pequeña parte de ese flujo masivo de capitales acudía a los nuevos imperios coloniales: la mayor parte de las inversiones británicas en el exterior se dirigían a las colonias en rápida expansión y por lo general de población blanca, que pronto serían reconocidas como territorios virtualmente independientes (Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica) y a lo que podríamos llamar territorios coloniales «honoríficos» como Argentina y Uruguay, por no mencionar los Estados Unidos. Además, una parte importante de esas inversiones (el 76% en 1913) se realizaba en forma de préstamos públicos a compañías de ferrocarriles y servicios públicos que reportaban rentas más elevadas que las inversiones en la deuda pública británica —un promedio de un 5% frente al 3%—, pero eran también menos lucrativas que los beneficios del capital industrial en el Reino Unido, naturalmente excepto para los banqueros que organizaban esas inversiones. Se suponía que eran inversiones seguras, aunque no produjeran un elevado rendimiento. Eso no significaba que no se adquirieran colonias porque un grupo de inversores no esperaba obtener un gran éxito financiero o en defensa de inversiones ya realizadas. Con independencia de la ideología. Un argumento general de más peso para la expansión colonial era la búsqueda de mercados. Nada importa que esos proyectos se vieran muchas veces frustrados. La  convicción de que el problema de la «superproducción» del período de la gran depresión podía solucionarse a través de un gran impulso exportador era compartida por muchos. Los hombres de negocios, inclinados siempre a llenar los espacios vacíos del mapa del comercio mundial con grandes números de clientes potenciales, dirigían su mirada, naturalmente, a las zonas sin explotar: China era una de esas zonas que captaban la imaginación de los vendedores, mientras que África, el continente desconocido, era otra. Las cámaras de comercio de diferentes ciudades británicas se con-mocionaron en los difíciles años de la década de 1880 ante la posibilidad de que las negociaciones diplomáticas pudieran excluir a sus comerciantes del acceso a la cuenca del Congo, que se pensaba que ofrecía perspectivas inmejorables para la venta, tanto más cuanto que ese territorio estaba siendo explotado como un negocio provechoso por ese hombre de negocios con corona que era el rey Leopoldo II de Bélgica. (Su sistema preferido de explotación utilizando mano de obra forzosa no iba dirigido a impulsar importantes compras per cápita, ni siquiera cuando no hacía que disminuyera el número de posibles clientes mediante la tortura y la masacre.) Pero el factor fundamental de la situación económica general era el hecho de que una serie de economías desarrolladas experimentaban de forma simultánea la misma necesidad de encontrar nuevos mercados. Cuando eran lo suficientemente fuertes, su ideal era el de «la puerta abierta» en los mercados del mundo subdesarrollado; pero cuando carecían de la fuerza necesaria, intentaban conseguir territorios cuya propiedad situara a las empresas nacionales en una posición de monopolio o, cuando menos, les diera una ventaja sustancial. La consecuencia lógica fue el reparto de las zonas no ocupadas del tercer mundo. En cierta forma, esto fue una ampliación del proteccionismo que fue ganando fuerza a partir de 1879 . «Si no fueran tan tenazmente proteccionistas —le dijo el primer ministro británico al embajador francés en 1897—, no nos encontrarían tan deseosos de anexionarnos territorios».Desde este prisma, «el imperialismo» era la consecuencia natural de una economía internacional basada en la rivalidad de varias economías industriales competidoras, hecho al que se sumaban las presiones económicas de los años 1880.
Estos acontecimientos no cambiaron la forma y las características de los países industrializados o en proceso de industrialización, aunque crearon nuevas ramas de grandes negocios. Pero transformaron el resto del mundo, en la medida en que lo convirtieron en un complejo de territorios coloniales y semi coloniales que progresivamente se convirtieron en productores especializados de uno o dos productos básicos para exportarlos al mercado mundial, de cuya fortuna dependían por completo.
Lee atentamente el texto:
  1. Subraya los factores que impulsaron a los imperios europeos a la expansión del siglo XIX.
  2. Según el autor, ¿hacia qué territorios van y qué características tienen los mismos?
  3. Explica con tus palabras las consecuencias que destaca el historiador y desde qué punto de vista aborda el tema?



FACTORES QUE FAVORECIERON EL PROCESO.
DEMOGRÁFICOS.
Los gobiernos europeos estimulan la migración por temor a la presión demográfica
En el período comprendido entre 1850 y 1900 la población europea pasó de 300 a 450 millones de almas. Las penosas condiciones de vida de la clase trabajadora  en los países industrializados animaron a muchos a buscar mejores perspectivas de vida en los territorios que iban ocupándose.
LA POBLACIÓN EUROPEA (CRECIMIENTO)
Año
Habitantes
Crecimiento %
1850
266.000.000
26,2
1870
310.000.000
25,6
1900
400.000.000
26
Parte de esa población fue absorbida por los territorios coloniales a través de una persistente inmigración que en ocasiones llegó a alterar de manera sustancial la composición étnica de extensas áreas. 
Los avances médicos, como el uso de la quinina contribuyeron en gran medida a estas migraciones, ya que permitieron combatir con éxito enfermedades endémicas como el cólera, tifus o el paludismo que hasta entonces habían hecho inhabitables para el hombre blanco extensos territorios.
Los países recepcionistas marcados por el imperialismo estimulaban este flujo migratorio, en ellos aumentó el consumo de productos al estilo europeo: te, café, vestimenta al estilo europeo.
ECONÓMICAS. Fueron fruto de la expansión del capitalismo industrial  y se fundamentaron en:
  • La búsqueda de nuevos territorios donde invertir el exceso de capitales acumulados. Éstos encontraron una productiva salida en forma de créditos otorgados a las minorías indígenas colaboradoras con la metrópoli, pero fundamentalmente en la financiación de infraestructuras tales como ferrocarriles, puertos o grandes obras de ingeniería (canal de Suez, Canal de Panamá, etc.).
  • La exploración y conquista de zonas donde conseguir materias primas y energéticas abundantes y baratas. A las colonias se les asignó el papel de abastecer a las industrias metropolitanas.
  • El control de espacios donde establecer mercados que asegurasen en régimen de monopolio la colocación de los productos industriales.
  • La utilización de una mano de obra no cualificada pero barata y dócil (en ocasiones esclava), que redujo los costes de extracción de las materias primas y contribuyó al éxito de la agricultura de plantación.

POLÍTICAS. En el último tercio del siglo XIX el nacionalismo  que en sus inicios había estado ligado al  liberalismo,  se transformó en un movimiento conservador y significado componente del imperialismo. Los estados adoptaron una política de prestigio en un intento de atraerse a las masas populares y desarrollaron una acción diplomática dirigida por fuertes personalidades (Bismarck, Chamberlain, Jules Ferry, Leopoldo de Bélgica, Cecil Rhodes, etc.) quienes, apoyadas en gran medida por la prensa  y otros medios, propugnaron la formación y consolidación de extensos dominios coloniales.

Esta política alimentó incontables episodios de tensión y conflicto  que constituyeron el preludio de la Primera Guerra Mundial Por eso a este periodo se le conoce con el nombre PAZ ARMADA. Es el nombre dado al período de fines del siglo XIX y comienzos del XX. ¿Por qué Paz Armada? ¿Cómo la Paz puede ser Armada?. La exaltación nacionalista hizo que cada potencia tratara de demostrar que era más fuerte que sus vecinas, ¿cómo demostrar más poder? Desarrollando la industria bélica, así se veía como cada país incrementaba progresivamente sus gastos en armamento, temiendo que en cualquier momento se desatara un conflicto que los obligara a desplegar sus fuerzas y el objetivo sería imponerse a sus enemigos históricos. Por eso se habla de un periodo de Paz Armada, por la relativa paz imperante en Europa y la intensa carrera armamentista (prácticamente en todos los países de Europa se estableció el servicio militar obligatorio) y de alianzas militares entre las potencias europeas.
IDEOLÓGICAS. Desde posiciones nacionalistas  se desarrollaron teorías racistas que justificaban e impulsaban la expansión territorial, con o sin el consentimiento de los pueblos autóctonos. En sus formas más moderadas el racismo se disfrazó en ocasiones de un paternalismo que sostenía la necesidad del hombre blanco de “rescatar del atraso” a las poblaciones autóctonas mediante la instrucción y la educación.  En esa labor destacó la actividad misionera de las iglesias cristianas anglicana, católica y protestante, que causó gran impacto en las poblaciones indígenas que poseían una mentalidad totalmente ajena a la occidental.
En este proceso estarán presentes grupos de oposición y los que estén a favor. Los primeros considerarán a este proceso como un despojo y los segundos propagarán sus ideales para justificar la expansión.
El aumento de la producción industrial experimentado a fines del siglo XIX  ocasionó naturalmente una mayor demanda de materias primas, y luego la necesidad de asegurarse un mercado donde colocar tanto la creciente producción industrial como las ganancias provenientes del mismo desarrollo industrial.
En algunos casos no resultaba fácil asegurarse la provisión de las materias primas en el extranjero. Por ejemplo en el caso de muchos pueblos africanos asiáticos que no tenían autoridades políticas, el abastecimiento de materias primas se volvía incierto y dificultosos. Por esta razón, cada vez con más frecuencia los países industrializados que deseaban asegurarse las materias primas en regiones africanas o asiáticas, comenzaron a recurrir a la violencia y a las armas, para obligar  a los nativos a producir y entregar algodón, metales, caucho, etc.
La superioridad militar de los europeos aseguró el dominio de los vastos territorios en Asia y en África. la posesión de colonias pasó a ser entonces un importante elemento de factor político a nivel internacional    Carlos Demasi et altri. Manual. Pág. 51 y 52.

FORMAS DE DOMINIO.
COLONIAS DE POSICIÓN Y DE POBLAMIENTO. POSICIÓN. Obtienen la posición geográfica y la explotación del territorio. POBLAMIENTO. Fuerte inmigración, favorecía a los europeos su autonomía administrativa, autogobierno, los blancos superaban en número a los indígenas.

CONCESIONES. Territorios cedidos o alquilados por estados independientes a la metrópoli, codiciados por su interés estratégico o comercial. 



JUSTIFICACIÓN IDEOLÓGICA DEL PROCESO IMPERIALISTA DEL S XIX.
  ¿Civilización o barbarie?. “Para llevar adelante esta tarea de civilización estamos realizando lo que creo es nuestra misión nacional, y estamos encontrando un enfoque más ajustado para el ejercicio de aquellas facultades y cualidades que han hecho de nosotros una raza gobernante.
Con una nación bárbara la paz es condición excepcional. En los confines entre la civilización y la barbarie, la guerra es generalmente normal.
A la larga, el hombre civilizado encuentra que no puede conservar la paz más que subyugando a su vecino bárbaro.”
                                                    Joseph Chamberlain. Empresario y político inglés. 1836-1914


 Jules Ferry, diputado francés, en su discurso ante la cámara de 1885 expresaba:”Para los países ricos las colonias son un lugar muy ventajoso para la colocación de capitales…Yo digo que Francia que está siempre rebosante de capitales y los ha exportado en cantidades considerables…debe tener interés en considerar esta cuestión. Pero, señores, hay otro aspecto más importante de esta cuestión que predomina sobre el que acabo de mencionar. El problema colonial es, para los países consagrados por la naturaleza misma de su industria a una gran exportación, el problema de los mercados...Señores desde este punto de vista particular pero de la mas alta importancia en los tiempos en que nos encontramos, y con la crisis que atraviesan todas las industrias europeas, la creación  de una colonia es la creación de un mercado. Se ha destacado en efecto, y los ejemplos abundan en la historia económica de los tiempos modernos que es suficiente que el lazo colonial subsista entre la madre patria que produce y las colonias que han fundado para que el predominio económico acompañe y respalde, en alguna forma, el predominio político..Señores, hay un segundo punto, un segundo orden de ideas que debo abordar lo más rápidamente posible: es el aspecto humanitario y civilizador de la cuestión....Señores.....es necesario decir abiertamente que las razas superiores tienen un deber respecto a las inferiores....porque hay un deber hacia ellas....el de civilizarlas.”

Teodhore Roosevelt a su vez afirmaba:” Siempre que se ha producido un movimiento de expansión ha sido porque la raza que lo ha llevado a cabo era un gran raza. Ha sido como una señal y una prueba de grandeza de la nación expansionista…El barbarismo no tiene ni puede tener lugar en un mundo civilizado. Nuestro deber hacia el pueblo que vive en la barbarie impone que lo liberemos de sus cadenas y podemos alcanzar ese objetivo solo si destruimos la propia barbarie.
El misionero, el comerciante y el soldado desempeñan cada uno, un cierto papel en esta obra de destrucción, y en la consiguiente elevación del  pueblo.”


 “Ayer estuve en el End londinense (barriada obrera), y asistí a una asamblea de los sin trabajos. Al oír en dicha reunión discursos exaltados cuya nota dominante era pan, pan,… y al reflexionar, cuando regresaba a casa, sobre lo que había oído, me convencí más que nunca de la importancia del imperialismo. Estoy íntimamente persuadido de que mi idea representa la solución del problema social, a saber: para salvar a los 40 millones de habitantes del Reino Unido de una guerra civil funesta, nosotros los políticos coloniales, debemos dominar nuevos territorios para colocar en ellos el exceso de población, para encontrar nuevos mercados donde colocar los productos de nuestras fábricas y de nuestras minas. El Imperio,  lo he dicho siempre es una cuestión de estómago. Si no queréis la guerra civil, debéis convertiros en imperialistas.
                                                                                                        Cecil Rhodes. Empresario colonizador y político inglés.

Exhortación de Guillermo II, Alemania. A las tropas que partían para China el 27 de julio del 1900.
“A no dar cuartel. Ano tomar prisioneros. Llevad la guerra de tal  modo que dentro de mil años ningún chino se atreva a mirar siquiera a los ojos de un alemán”


UNA INTERPRETACIÓN SOBRE LAS CAUSAS DEL IMPERIALISMO
“El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en la cual: ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero; ha adquirido una importancia de primer orden la exportación de capital; ha empezado el reparto del mundo, por los Trust internacionales; y ha terminado el reparto del mismo entre los países capitalistas más importantes.”
                                                                           V. Lenin. “El imperialismo, fase superior del capitalismo”

De acuerdo a la lectura responde:
    1. ¿Qué significado tiene la creación de una colonia para Jules Ferry?
    2. ¿A qué factor impulsor del proceso propone una solución Rhodes? Explica.
    3. El factor civilizatorio aparece explícito, identifica el texto y explica la posición de este imperialista frente al dominio ejercido.
    4. ¿Cuál será el mecanismo que usarán para “civilizar” si es necesario?

                              





sábado, 30 de mayo de 2015

Temas que deberán estudiar para el próximo escrito:
  • Las preguntas que se encuentran en el repartido de Revolución Gloriosa deberán responderlas ya que de ahí se extraerá una propuesta analítica sobre el proceso.
  • Estudien y analicen los artículos de la Declaración de Derechos de 1688 junto a la influencia de John  Locke por medio de su pensamiento.
  • Antecedentes de la Revolución Industrial y su incidencia en el proceso, (recuerden tarea domiciliaria que se propuso). Interioricen el concepto desde la perspectiva de ¿revolución o evolución?
  • Frente a la "CUESTIÓN OBRERA", el planteamiento de las distintas soluciones a partir del análisis del SOCIALISMO CIENTÍFICO comparar, contrastar y analizar las diferentes propuestas establecidas  en clase, ( socialismo utópico, anarquismo y la propuesta de la iglesia).
  • Recuerden que cuando realicen las distintas consignas, enmarcar los temas en espacio, tiempo, darle un marco histórico enriquece su respuesta, por lo tanto, cuando preparen los temas tengan en cuenta una buen elaboración del mismo. 
Próxima clase Expansión Europea S. XIX.

domingo, 24 de mayo de 2015

RERUM NOVARUM. "COSAS NUEVAS"

SOCIALISMO ECLESIÁSTICO.
CARTA ENCÍCLICA
RERUM NOVARUM. 1891
DEL SUMO PONTÍFICE
LEÓN XIII.
SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS OBREROS. S XIX
1. Despertado el prurito revolucionario que desde hace ya tiempo agita a los pueblos, era de esperar que el afán de cambiarlo todo llegara un día a derramarse desde el campo de la política al terreno, con él colindante, de la economía. En efecto, los adelantos de la industria y de las artes, que caminan por nuevos derroteros; el cambio operado en las relaciones mutuas entre patronos y obreros; la acumulación de las riquezas en manos de unos pocos y la pobreza de la inmensa mayoría; la mayor confianza de los obreros en sí mismos y la más estrecha cohesión entre ellos, juntamente con la relajación de la moral, han determinado el planteamiento de la contienda. Cuál y cuán grande sea la importancia de las cosas que van en ello, se ve por la punzante ansiedad en que viven todos los espíritus; esto mismo pone en actividad los ingenios de los doctos, informa las reuniones de los sabios, las asambleas del pueblo, el juicio de los legisladores, las decisiones de los gobernantes, hasta el punto que parece no haber otro tema que pueda ocupar más hondamente los anhelos de los hombres. Sea de ello, sin embargo, lo que quiera, vemos claramente, cosa en que todos convienen, que es urgente proveer de la manera oportuna al bien de las gentes de condición humilde, pues es mayoría la que se debate indecorosamente en una situación miserable y calamitosa, ya que, disueltos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos, sin ningún apoyo que viniera a llenar su vacío, desentendiéndose las instituciones públicas y las leyes de la religión de nuestros antepasados, el tiempo fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores. Hizo aumentar el mal la voraz usura, que, reiteradamente condenada por la autoridad de la Iglesia, es practicada, no obstante, por hombres codiciosos y avaros bajo una apariencia distinta. Añádase a esto que no sólo la contratación del trabajo, sino también las relaciones comerciales de toda índole, se hallan sometidas al poder de unos pocos, hasta el punto de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios.

2. Para solucionar este mal, los socialistas, atizando el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes, estimando mejor que, en su lugar, todos los bienes sean comunes y administrados por las personas que rigen el municipio o gobiernan la nación. Creen que con este traslado de los bienes de los particulares a la comunidad, distribuyendo por igual las riquezas y el bienestar entre todos los ciudadanos, se podría curar el mal presente. Pero esta medida es tan inadecuada para resolver la contienda, que incluso llega a perjudicar a las propias clases obreras; y es, además, sumamente injusta, pues ejerce violencia contra los legítimos poseedores, altera la misión de la república y agita fundamentalmente a las naciones.

3. Sin duda alguna, como es fácil de ver, la razón misma del trabajo que aportan los que se ocupan en algún oficio lucrativo y el fin primordial que busca el obrero es procurarse algo para sí y poseer con propio derecho una cosa como suya. Si, por consiguiente, presta sus fuerzas o su habilidad a otro, lo hará por esta razón: para conseguir lo necesario para la comida y el vestido; y por ello, merced al trabajo aportado, adquiere un verdadero y perfecto derecho no sólo a exigir el salario, sino también para emplearlo a su gusto. Luego si, reduciendo sus gastos, ahorra algo e invierte el fruto de sus ahorros en una finca, con lo que puede asegurarse más su manutención, esta finca realmente no es otra cosa que el mismo salario revestido de otra apariencia, y de ahí que la finca adquirida por el obrero de esta forma debe ser tan de su dominio como el salario ganado con su trabajo. Ahora bien: es en esto precisamente en lo que consiste, como fácilmente se colige, la propiedad de las cosas, tanto muebles como inmuebles. Luego los socialistas empeoran la situación de los obreros todos, en cuanto tratan de transferir los bienes de los particulares a la comunidad, puesto que, privándolos de la libertad de colocar sus beneficios, con ello mismo los despojan de la esperanza y de la facultad de aumentar los bienes familiares y de procurarse utilidades.

4. Pero, lo que todavía es más grave, proponen un remedio en pugna abierta contra la justicia, en cuanto que el poseer algo en privado como propio es un derecho dado al hombre por la naturaleza. En efecto, también en esto es grande la diferencia entre el hombre y el género animal. Las bestias, indudablemente, no se gobiernan a sí mismas, sino que lo son por un doble instinto natural, que ya mantiene en ellas despierta la facultad de obrar y desarrolla sus fuerzas oportunamente, ya provoca y determina, a su vez, cada uno de sus movimientos. Uno de esos instintos las impulsa a la conservación de sí mismas y a la defensa de su propia vida; el otro, a la conservación de la especie. Ambas cosas se consiguen, sin embargo, fácilmente con el uso de las cosas al alcance inmediato, y no podrían ciertamente ir más allá, puesto que son movidas sólo por el sentido y por la percepción de las cosas singulares. Muy otra es, en cambio, la naturaleza del hombre. Comprende simultáneamente la fuerza toda y perfecta de la naturaleza animal, siéndole concedido por esta parte, y desde luego en no menor grado que al resto de los animales, el disfrute de los bienes de las cosas corporales. La naturaleza animal, sin embargo, por elevada que sea la medida en que se la posea, dista tanto de contener y abarcar en sí la naturaleza humana, que es muy inferior a ella y nacida para servirle y obedecerle. Lo que se acusa y sobresale en nosotros, lo que da al hombre el que lo sea y se distinga de las bestias, es la razón o inteligencia. Y por esta causa de que es el único animal dotado de razón, es de necesidad conceder al hombre no sólo el uso de los bienes, cosa común a todos los animales, sino también el poseerlos con derecho estable y permanente, y tanto los bienes que se consumen con el uso cuanto los que, pese al uso que se hace de ellos, perduran.

12. Confiadamente y con pleno derecho nuestro, atacamos la cuestión, por cuanto se trata de un problema cuya solución aceptable sería verdaderamente nula si no se buscara bajo los auspicios de la religión y de la Iglesia. Y, estando principalmente en nuestras manos la defensa de la religión y la administración de aquellas cosas que están bajo la potestad de la Iglesia, Nos estimaríamos que, permaneciendo en silencio, faltábamos a nuestro deber. Sin duda que esta grave cuestión pide también la contribución y el esfuerzo de los demás; queremos decir de los gobernantes, de los señores y ricos, y, finalmente, de los mismos por quienes se lucha, de los proletarios; pero afirmamos, sin temor a equivocarnos, que serán inútiles y vanos los intentos de los hombres si se da de lado a la Iglesia. En efecto, es la Iglesia la que saca del Evangelio las enseñanzas en virtud de las cuales se puede resolver por completo el conflicto, o, limando sus asperezas, hacerlo más soportable; ella es la que trata no sólo de instruir la inteligencia, sino también de encauzar la vida y las costumbres de cada uno con sus preceptos; ella la que mejora la situación de los proletarios con muchas utílísimas instituciones; ella la que quiere y desea ardientemente que los pensamientos y las fuerzas de todos los órdenes sociales se alíen con la finalidad de mirar por el bien de la causa obrera de la mejor manera posible, y estima que a tal fin deben orientarse, si bien con justicia y moderación, las mismas leyes y la autoridad del Estado.

 34. Finalmente, los mismos patronos y obreros pueden hacer mucho en esta cuestión, esto es, con esas instituciones mediante las cuales atender convenientemente a los necesitados y acercar más una clase a la otra. Entre las de su género deben citarse las sociedades de socorros mutuos; entidades diversas instituidas por la previsión de los particulares para proteger a los obreros, amparar a sus viudas e hijos en los imprevistos, enfermedades y cualquier accidente propio de las cosas humanas; los patronatos fundados para cuidar de los niños, niñas, jóvenes y ancianos. Pero el lugar preferente lo ocupan las sociedades de obreros, que comprenden en sí todas las demás. Los gremios de artesanos reportaron durante mucho tiempo grandes beneficios a nuestros antepasados. En efecto, no sólo trajeron grandes ventajas para los obreros, sino también a las artes mismas un desarrollo y esplendor atestiguado por numerosos monumentos. Es preciso que los gremios se adapten a las condiciones actuales de edad más culta, con costumbres nuevas y con más exigencias de vida cotidiana. Es grato encontrarse con que constantemente se están constituyendo asociaciones de este género, de obreros solamente o mixtas de las dos clases; es de desear que crezcan en número y eficiencia. Y, aunque hemos hablado más de una vez de ellas, Nos sentimos agrado en manifestar aquí que son muy convenientes y que las asiste pleno derecho


jueves, 21 de mayo de 2015

SOCIALISMO CIENTÍFICO.


SOCIALISMO CIENTÍFICO. KARL MARX- FEDERICO ENGELS. (material extraído de la obra de Marx y Engels. El Manifiesto del Partido Comunista. Análisis adaptado mediante lectura de material historiográfico)
Conocido también en castellano como Carlos Marx, fue un filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. 1818-1883.
Federico Engels, fue un filósofo  alemán. 1820-1895

La doctrina socialista adquiere su máxima altura en Karl marx. Tesis sobre Feuerbach: Escrito en alemán por Karl Marx en la primavera de 1845. Fue publicado por primera vez por Friedrich Engels en 1888 como apéndice a la edición aparte de  Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.

En el Manifiesto Comunista de 1848 formula, junto con Engels sus ideas claves, que desarrollará en su obra clave, El Capital.

MATERIALISMO HISTÓRICO. Parte de  la relación dialéctica entre la base económica, INFRAESTRUCTURA, y la ideológica jurídica política, SUPERESTRUCTURA. La economía es el fundamento de la historia; la sociedad se monta sobre relaciones de producción y a su vez la superestructura actúa sobre la economía, pero en términos absolutos el papel determinante lo desempeña ésta.

LUCHA DE CLASES. En la historia los hombres  no actúan aislados sino en grupos sociales. Al estar organizados la sociedad en relaciones de producción, la función del individuo viene definida por la división del trabajo, los que se encuentran en las mismas condiciones forman una clase. Las clases son, por lo tanto, grupos sociales que ocupan un lugar determinado en el proceso material de producción; los une una idéntica relación con  los medios de producción. La hostilidad de las clases es un fenómeno histórico. La historia, dice Marx, en el manifiesto, es una lucha entre opresores y oprimidos; esta lucha es una palanca revolucionaria que derribará al capitalismo: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días, es la historia de las luchas de clases.””las armas que se sirvió la burguesía para derribar el feudalismo se vuelven ahora contra la propia burguesía. Pero la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también a los hombres que empuñarán esas armas: los obreros modernos, los proletarios.”

DICTADURA DEL PROLETARIADO.  Constituye una de las tesis más discutidas y revisadas del marxismo. Marx habla de dictadura transitoria. La conquista del Estado, la más importante institución de la superestructura de una sociedad, por el proletariado permitirá la utilización de esta maquinaria represiva en orden a  desmontar el capitalismo. Una vez conseguido, el Estado reduciría paulatinamente su papel. “El primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia. El proletariado se valdrá de su dominación política para ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado…Una vez que en el curso del desarrollo hayan desaparecido las diferencias de clase y se haya concentrado toda la producción en manos de los individuos asociados, el poder público perderá su carácter político…”
 SOCIEDAD SIN CLASES. La última fase en la transformación de la sociedad se definiría por la supresión de las clases: la relación de los medios de producción una vez colectivizados sería la misma para todos los individuos. En esta sociedad sin clases desaparecerán, según Marx, las tensiones y se producirá una triple reconciliación: “la de la ciudad y el campo; la del hombre con su trabajo; la de los trabajos intelectuales y manuales.”

CAMINO HACIA UNA SOCIEDAD COMUNISTA. “PRINCIPIOS DEL COMUNISMO. ¿Qué es el comunismo? El comunismo es la doctrina de las condiciones de la liberación del proletariado.
II. ¿Qué es el proletariado? El proletariado es la clase social que consigue sus medios de subsistencias exclusivamente de la venta de su trabajo… XXIV. ¿Cuál es la diferencia entre comunistas y socialistas?... los comunistas se entenderán con esos socialistas democráticos en los momentos de acción y deben, en general, atenerse en esas ocasiones y en lo posible a una política común entre ellos siempre que los socialistas no ataquen a los comunistas.”
  Comunismo: Sistema social en el que no existe la propiedad privada. La sociedad en su conjunto, no los individuos particulares, es la dueña de las fuerzas productivas. Marx no explicó con detalle y precisión los rasgos de la sociedad comunista, ni su modo de organización social. Pero de los textos se pueden extraer las siguientes características: 
 no existe la propiedad privada: la etapa anterior al comunismo, la dictadura del proletariado, se encargó de la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En la sociedad comunista la propiedad es del conjunto de la sociedad; el modo concreto de realizar esta idea no está claro.
Abolición del Estado: cuando Marx propone la abolición del Estado parece que se refiere al Estado en la medida en que éste es un instrumento para el domino de un grupo sobre otro, no tanto al Estado entendido como conjunto de instituciones que organizan la vida social (derecho, educación, sanidad, orden social,...), que se acepta porque en la sociedad comunista ya no es expresión de las ideologías sino simple medio para la racionalización de la vida comunitaria.


SOLUCIONES A LA PROBLEMÁTICA: SOCIALISMO.

PRIMEROS CRÍTICOS DEL CAPITALISMO INDUSTRIAL. Diccionario de Ciencias Políticas. Manifiesto Comunista. Marx-Engels.

SOCIALISMO. Pensamiento filosófico y político desarrollado por Karl Marx a mediados del siglo XIX. Promueve la regulación de todas las actividades económicas y distribución de bienes debiendo estar en manos de los trabajadores que serán retribuidos según su aporte a la sociedad.  Se lo asocia a la búsqueda del bien común, la igualdad social, la intervención estatal.
Desde el punto de vista político, pretende construir una sociedad donde no existan las clases sociales subordinadas unas a otras, para ello el mecanismo sería la transformación de la sociedad y sus instituciones. Nace como opositor al sistema capitalista, pero el concepto ha evolucionado a lo largo de los años con respecto al la concepción original.

 El socialismo busca que cada cual reciba el producto de su trabajo, que cobre por el trabajo verdaderamente realizado. Es decir, el socialismo busca, entre otras cosas, de paso, erradicar el parasitismo social.

El comunismo va mucho más allá. Busca liberar a los seres humanos de sus limitaciones en cuanto a sus capacidades. Busca dar al individuo en base a sus reales necesidades, y no en base a su capacidad. Representa un paso más en la búsqueda de una sociedad más justa, es decir, más libre.

SOCIALISMO UTÓPICO. Jean Touchard. Historia de la Ideas Políticas.
Saint-Simón. Filósofo, teórico social francés. 1760-1825.  El antagonismo entre el Tercer Estado y las clases privilegiadas tomó la forma de un antagonismo entre "trabajadores" y "holgazanes". Los ociosos no eran más que las antiguas clases privilegiadas, sino también a todos los que, sin tomar parte en la producción o distribución, vivían en sus ingresos. Y los trabajadores no sólo eran los obreros asalariados, sino también a los fabricantes, los comerciantes, los banqueros y que  los ociosos habían perdido la capacidad de liderazgo intelectual y la supremacía política se había demostrado.
Para conseguir el mejoramiento de las condiciones de vida, lo primero será diferenciar las libertades formales de las libertades reales, y confiar las tareas del gobierno a las clases técnicas de la sociedad. Saint-Simón resulta ser así, adelantándose a su tiempo, un precursor de tesis muy actuales, como es la del gobierno tecnocrático.
"Mejorar lo más rápidamente posible la existencia moral y política de la clase más pobre" fue la aspiración de Saint-Simon, que no difiere de la de Marx y que -como la de éste- presupone una reforma social, que en su época era utópica. Esta reforma implicaba un cambio en el concepto y en el régimen de la propiedad privada, cuya explotación debe ser intervenida por el Estado. En un plano más general, los saint-simonianos soñaron con "la unidad del género humano" y la instauración de la concordia universal. Fines supremos que, en su concepto, pueden lograrse mediante el desarrollo de la industria.

Charles Fourier. 1772-1837 “Todo es vicioso en el sistema industrial, afirmaba, porque es un mundo al revés". Esto porque "las manufacturas progresan a causa del empobrecimiento del obrero". No es el capital el que procura ganancias a unos pocos, sino el trabajo asalariado el que los beneficia injustamente.
Fourier, que había comprobado las inhumanas condiciones en que vivían los obreros de Lyon y de otras ciudades industriales de Francia, simpatizaba con la agricultura y afirmaba que -como máximo- los trabajadores debían emplear solamente la cuarta parte de su tiempo hábil a las fábricas, consagrando el resto de su tiempo laborable al cultivo de la tierra, para lo cual las fábricas debían instalarse en los campos y no en las ciudades.
Los comerciantes, para Fourier, constituyen una clase parásita que contribuye a crear "feudalismo mercantil", favoreciendo el reinado de los banqueros. Como puede verse, Fourier difería esencialmente de Saint-Simon. Urge, decía Fourier, una reforma social. Para ello, ideó los "falansterios", especie de sociedades cerradas en las que millar y medio. de personas viven en común, pero no bajo una férrea disciplina, sino en plena libertad y alternando diversas ocupaciones con actividades recreativas. Estas unidades socio-económicas podrían bastarse a sí mismas y el producto de su actividad bastaría para librar a sus miembros de la esclavitud industrial. De hecho, se fundaron numerosos falansterios no solamente en Francia, sino en los Estados Unidos de América, en Rusia y en Inglaterra La iniciativa de Fourier -cuyo pensamiento fue profético en muchos de sus aspectos- renace en nuestros días con los koljós soviéticos Esto porque desconfiaba de las revoluciones y era, en realidad, escéptico respecto de las teorías igualitarias de sus contemporáneos.
Robert Owen. La figura más notable de los pensadores ingleses que se preocupaban por mejorar las condiciones de los obreros fue Robert Owen, quien trató de llevar a la práctica sus ideas sobre la organización del trabajo y la distribución de la riqueza, estableciendo el seguro social, bibliotecas, escuelas para niños y adultos, y otras prestaciones para los obreros. Consiguió formar un sindicato la Great Trade Unión, 500 mil miembros.
 Las ideas socialistas de Owen fracasaron porque pretendían, por medio del convencimiento obtener el respaldo de la burguesía. De aquí que se le llame socialista utópico.

SOCIALISMO ANÁRQUICO.
Mijail Bakunin.1814-1876. Filósofo anarquista ruso. Exalta la libertad del individuo concebida socialmente, “sólo soy verdaderamente libre, cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres”. Se formula un ateismo radical, rechaza a la iglesia como institución aunque admite la pluralidad de cultos, es timando a la religión como inhibidora del pensamiento humano y considera la educación popular  como el instrumento del cambio social: la propaganda,  apostalado directo de masas analfabetas.
Desde el punto de vista político tres ideas se destacan: la eliminación del Estado, existencia de comunas autónomas con régimen de autogestión elegidos por sufragio universal de hombres y mujeres; propiedad colectiva; creación de una sociedad libre de hombres y mujeres que no obedecen más que a su razón.
Es el ANARCO-COLECTIVISMO DE BAKUNIN, supone la colectivización de los instrumentos de trabajo, el capital y la tierra. Una vuelta a la producción agraria.
“Ni Iglesia, ni estado. …cuando reivindicamos la libertad de las masas, no pretendemos en absoluto abolir ninguna de las influencias naturales de ningún individuo, ni de ningún tipo de individuos…lo que queremos es la abolición de las influencias artificiales, privilegiadas, legales, oficiales. Si la Iglesia y el Estado pudieran ser instituciones privadas, nosotros seríamos indudablemente sus adversarios… sólo existen en efecto para el interés particular de las clases privilegiadas con objeto de imponerse autoritaria, oficial y violenta a las masas.”
Debe producirse una revolución social: destruirá el Estado y la propiedad privada: “…la rebeldía es mucho más fácil contra el Estado, puesto que en la naturaleza misma del Estado hay algo que provoca la rebeldía…su naturaleza no consiste en persuadir, sino imponerse por la fuerza. Incluso cuando ordena el bien, lo perjudica y echa a perder, precisamente porque lo “ordena”, y que toda orden provoca y suscita las rebeldías…”